mercredi 19 août 2009

¡Navegar es amar!


Cayendo la niebla a sus pies,

Se desnuda poco a poco,

Canturriando, baila suavemente,

Bajo la luna primaveral.

Sonriendo a mí me interpela,

Moviendo sus caderas,

Y con sus dedos lee el mapa de mi cuerpo,

Desnudándome empieza a probar mi virilidad.

Después de asegurarse de mi capacidad,

Se echa al mar; haciendo de mí su tabla,

Remando con sus manos,

Navegando a otro mundo,

Sobre el tiempo; sobre el aire...

Tanto agitada; tanto suave,

Despega y aterriza,

Según sus deseos del amor,

Intensamente sin cansancio;

Haciendo de mi cara su brújula,

Y con sus labios dibuja;

La trayectoria del peregrinaje,

Peregrinaje largo,

Hacia una deriva determinada;

Donde se arranca de mí,

Suspirando y agotada de amor,

Me ancla a la orilla del éxtasis total,

Murmurándome al oído su mascota;

¡Navegar es amar!

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire